Las monedas en el siglo XVI
Hace unos días revisábamos las principales monedas romanas (en base a Vivir en Emerita Augusta). Hoy haremos el mismo ejercicio, pero para el caso de El Escorial (por Vivir en El Escorial). Había tres unidades en el siglo XVI español para llevar las cuentas: los maravedís, los reales y los ducados. Los primeros eran los más empleados para hablar de precios, salarios, ingresos y cobros. En resumen, los más habituales. Únicamente cuando los importes subían se pasaba a los reales y en casos de montantes considerables, salían los ducados a la palestra.
Las equivalencias eran tales que 1 real equivalía a 34 maravedís y 1 ducado era equivalente a 375 maravedís. Es decir, un ducado eran 11 reales y 1 maravedí.
De todos modos, si hablamos de monedas físicas, los ducados desaparecen. Nadie podía pagar con ducados ya que no se acuñaban monedas con ese valor. Por lo tanto, era sencillamente un valor contable, por decirlo de algún modo. Las monedas podían ser escudos, de oro; reales, de plata o de cobre con una pequeña aleación de plata. Estas últimas eran conocidas como vellón. Un listado rápido:
- Blanca – Medio maravedí.
- Octavos – 1 maravedí.
- Medio cuarto – 2 maravedís.
- Cuarto – 4 maravedís.
- Cuartillos – 8 maravedís y medio.
Este último tiene una explicación para un valor tan extraño. Hemos dicho que un real eran 34 maravedís, y el cuartillo es la cuarta parte de un real. Hablando de estos, se acuñaba lo siguiente:
- Medio real.
- 2 reales, que también se llamaba real de a dos o doble real.
- Real de cuatro, que eran 136 maravedís.
- Real de ocho, que eran 272 maravedís.
Como vemos, no había moneda que valiera un real. Decíamos antes que no había moneda para el ducado. En cambio, había un escudo de oro, cuyo valor era cercano al ducado, por ser 350 maravedís a mediados de siglo, aunque luego el valor ascendió.



