Los bufones
Bufones, enanos, locos y “graciosos” en general, eran habituales cerca del rey. Su tarea era entretener, pero no era extraño que los más cercanos al rey llegaran más alto. Estar tan cercano al monarca provocaba que se estableciera cierta relación de confianza y gracias a esta y a la broma, en muchas ocasiones eran los únicos capaces de decirle al rey algunas cuestiones que puestas en otras bocas habrían significado una pena.Los arribistas entre los cortesanos y los ministros, buscaban su amistad y confianza para así abrir un camino de acceso al rey. También eran una buena fuente de información ya que tenían libertad de movimientos y acompañaban al rey largas horas mientras se dedicaba a otras tareas.
Algunos hicieron notables fortunas y hasta sacaban sus buenas rentabilidades de las partidas de cartas que jugaban con las infantas y en las que estas pagaban sus deudas sin rechistar.



