Publicado por BcH el Feb 16, 2010 en
Castillos,
Pensamiento,
Religión
Cuando alguien se contagiaba de lepra era desterrado de la sociedad y comenzaba “un camino” hacia su final que se guiaba por leyes y normas que todos los leprosos debían aceptar. El siguiente gráfico ilustra estas cuestiones (pinchar en él para ver aumentado):
Etiquetas: Castillos, Enfermedad
Publicado por BcH el Feb 14, 2010 en
El Escorial

Real de a seis
Hace unos días revisábamos las principales monedas romanas (en base a Vivir en Emerita Augusta). Hoy haremos el mismo ejercicio, pero para el caso de El Escorial (por Vivir en El Escorial). Había tres unidades en el siglo XVI español para llevar las cuentas: los maravedís, los reales y los ducados. Los primeros eran los más empleados para hablar de precios, salarios, ingresos y cobros. En resumen, los más habituales. Únicamente cuando los importes subían se pasaba a los reales y en casos de montantes considerables, salían los ducados a la palestra.
Las equivalencias eran tales que 1 real equivalía a 34 maravedís y 1 ducado era equivalente a 375 maravedís. Es decir, un ducado eran 11 reales y 1 maravedí.
De todos modos, si hablamos de monedas físicas, los ducados desaparecen. Nadie podía pagar con ducados ya que no se acuñaban monedas con ese valor. Por lo tanto, era sencillamente un valor contable, por decirlo de algún modo. Las monedas podían ser escudos, de oro; reales, de plata o de cobre con una pequeña aleación de plata. Estas últimas eran conocidas como vellón. Un listado rápido:
- Blanca – Medio maravedí.
- Octavos – 1 maravedí.
- Medio cuarto – 2 maravedís.
- Cuarto – 4 maravedís.
- Cuartillos – 8 maravedís y medio.
Este último tiene una explicación para un valor tan extraño. Hemos dicho que un real eran 34 maravedís, y el cuartillo es la cuarta parte de un real. Hablando de estos, se acuñaba lo siguiente:
- Medio real.
- 2 reales, que también se llamaba real de a dos o doble real.
- Real de cuatro, que eran 136 maravedís.
- Real de ocho, que eran 272 maravedís.
Como vemos, no había moneda que valiera un real. Decíamos antes que no había moneda para el ducado. En cambio, había un escudo de oro, cuyo valor era cercano al ducado, por ser 350 maravedís a mediados de siglo, aunque luego el valor ascendió.
Etiquetas: El Escorial, monedas
Publicado por BcH el Feb 12, 2010 en
Construcción,
El Escorial

El hospital
Inauguramos con esta entrada las dedicadas de forma directa a “
Vivir en El Escorial”. Y como lo lógico es comenzar por el principio, por ahí lo haremos, por la construcción del monumental edificio.
No fueron pocos los problemas que se les presentaron a todos los involucrados en el proyecto, y lo veremos en esta y futuras entradas. Hasta les contaré cómo parecía que el diablo mismo estaba en contra del éxito de la empresa. Pero hoy nos centraremos en un problema importante que surgió allá por 1580: la gripe. Según narra el obrero mayor de San Lorenzo, fray Antonio de Villacastín; “desde 23 de agosto hasta 8 días del mes de septiembre, cayeron tantos enfermos de catarro que no había hombre ni mujer de pie que sirviese a los enfermos, ni les diese un jarro de agua, en tal manera que ni había médico que visitase ni apenas clérigo para administrar los sacramentos, y enterraban a los muertos sin campanas en toda España, y en las sepulturas metían 7 y 8 y más en cada una; y el día de la Natividad de Nuestra Señora hubo iglesias que no hubo clérigo que dijese misa”.
Según parece, el catarro o gripe de aquel año se llevó por delante a un tercio de la población. En El Escorial fallecían casi 10 personas al día por este mal. Hasta el propio rey Felipe II se vio tocado por la enfermedad, aunque no se dejó la vida en ello.
Etiquetas: Construcción, El Escorial, Enfermedad
Publicado por BcH el Feb 9, 2010 en
Religión
Se usaban en la Edad Media las horas canónicas,cuyo origen es monacal, para medir el tiempo durante el día y la noche. Los monjes debían orar ocho veces al día y así este se estructura, en base a estas ocho ocasiones. Fuera del monasterio, cuatro de esas horas se usaban para definir los diferentes momentos del día: prima, tercia, sexta y nona.
Las horas canónicas dependen del sol, por lo que los periodos eran variables dependiendo de la época del año. El siguiente gráfico las muestra e ilustra.
Etiquetas: horas canónicas, monasterios, Religión
Publicado por BcH el Feb 7, 2010 en
El Escorial,
Los libros

Vivir en el Escorial
Hace unas semanas adelantábamos el siguiente número de la serie “Vivir en…” de la editorial Esfera de los Libros, que será “Vivir en el Escorial“. Las obras sobre Emerita Augusta y los castillos medievales ya llevan unos meses en el mercado. Para aquellos nuevos en este blog, que gira en torno a estos libros, toman un lugar de España como excusa para recorrer la época correspondiente. Así, la época romana queda reflejada en “Vivir en Emerita Augusta” de Milagros Fernández Algaba y la época medieval en “Vivir en un castillo medieval” de Covadonga Valdaliso.
El autor de esta tercer entrega de la serie es Carlos Carnicer, reconocido autor que además de colaborar habitualmente con algunas de las revistas de historia más importantes, ha publicado con gran éxito “Espías de Felipe II; los servicios secretos del Imperio Español” y las novelas del personaje Forcada, “El secreto de la Reina Virgen” y “La cruz de Borgoña”, ambientadas precisamente en la época de Felipe II. De la mano del monasterio de El Escorial visitaremos todos los aspectos de la época en la que el Imperio Español dominaba el mundo. Y este imperio estaba bajo la cabeza del rey Felipe II, creador y alma de El Escorial. ¿Por qué se construyó en aquel lugar? ¿Cómo vivían? ¿Cómo se trabajó para levantar tan magna obra?…
Una vez más, un libro pensado para acercarse de forma amena y rigurosa a la época y al lugar. Ideal para los jóvenes y los que desean una introducción, con una colección realmente magnífica de ilustraciones, pero también muy entretenido y atractivo para los que ya conocen esa parte de la historia.
Todo esto, como reza el título, a partir de los próximos días en las librerías, de la mano de la editorial Esfera de los Libros (ISBN: 978-84-9734-935-2). Iremos desgranando en este blog algunas pinceladas sobre el tema.
Etiquetas: El Escorial
Publicado por BcH el Feb 5, 2010 en
Comida,
Roma

Monedas romanas
En el Imperio Romano, las monedas que circulaban eran las sigueintes, ordenadas por orden de importancia:
- El áureo, de oro.
- El denario, de plata.
- El sestercio, de bronce.
- El dupondio, de bronce.
- El as, de cobre.
- El semiás, de cobre.
- El cuadrante, de bronce.
Así, para las compras diarias se solían utilizar los sestercios por ser una moneda intermedia. Según parece, el valor de un sestercio durante todo el siglo I d.C. y durante la primera parte del siglo II d.C. sería equivalente a lo que hoy son dos euros, aproximadamente. El precio de algunos productos comunes era:
- 1 litro de aceite – 3 sestercios
- 1 litro de vino corriente – 1 sestercio
- 1 litro de vino bueno – 2 sestercios
- 1 kilo de trigo – medio sestercio
- 1 entrada a las termas – un cuarto de sestercio, lo que sería un ás.
- 1 mula – 520 sestercios.
- 1 esclavo – entre 1.000 y 2.500 sestercios
Etiquetas: alimentación, monedas
Publicado por BcH el Feb 3, 2010 en
Castillos,
Combate

Ya hemos comentado cómo las puertas eran el punto más débil del contorno defensivo de un castillo y por lo tanto uno de los que mejor debían ser defendidos. El rastrillo era la defensa más típica y habitual. En la imagen de esta entrada se puede ver un rastrillo elevado en la puerta. Un método de defensa sencillo y efectivo, pero con un grave problema. Si el rastrillo estaba elevado, aunque fuera parcialmente, cuando el enemigo llegaba hasta él, podría inutilizar sencillamente poniendo algún elemento rígido que lo sostuviera.
Para evitar este problema, se ideó otro sistema en el que el rastrillo era sustituido por una serie de maderas verticales independientes. Así, si se bloqueaba su caída, únicamente se detenían algunos de los barrotes llegando los demás hasta el suelo y por lo tanto cumpliendo con su cometido.
Etiquetas: asaltos, asedios, Castillos
Publicado por BcH el Ene 31, 2010 en
Emerita Augusta
Emerita Augusta, la actual Mérida, es una de esas ciudades que no han cambiado demasiado en su composición y estructura a pesar del paso de los años, lo cual podemos observar si comparamos la ilustración que incluye el libro Vivir en Emerita Augusta, que representa cómo era la ciudad en el siglo III d.C., y la actual Mérida en una vista áerea de Google Maps.
Quizás los cambios más significativos sean que el río que recorría Emerita Augusta por su zona norte, el Albarregas, ha sido canalizado y no es visible, así como la pérdida del trazado en retícula con calles anchas y porticadas, que se echan de menos especialmente cuando aprieta el calor.
Pero por lo demás y como se puede ver, la forma, tamaño y estructura de esta antigua ciudad no es que haya mutado demasiado con el tiempo.

Ver mapa más grande
Etiquetas: estructura, trazado
Publicado por BcH el Ene 28, 2010 en
Palabras,
Pensamiento,
Religión

Ordalía, justicia divina
La ordalía era una prueba judicial que podríamos considerar entre supersticiosa, religiosa e inaudita. Estaba destinada a demostrar la culpabilidad o la inocencia de un acusado de un modo determinante y también se le conocía como “el juicio de Dios”, porque se atribuía a este la resolución final de la prueba.
Este tipo de pruebas son muy anteriores a la Edad Media, pero se perpetuaron hasta estas fechas. Consistía en tomar un elemento, habitualmente agua o fuego, y utilizarlo para que el mismo Dios tomara una decisión sobre la vida y la inocencia del juzgado. Este debía meter la cabeza bajo el agua, las manos en agua hirviendo, una mano sobre el fuego o caminar sobre brasas descalzo. Si sobrevivía a la prueba o las lesiones eran leves, Dios estaba del lado del juzgado. En cambio, si Dios sabía que era culpable, se encargaría de que muriera.
Por supuesto, si el acusado se negaba a realizar lo que dictaba la ordalía era considerado culpable, como es lógico.
Etiquetas: costumbres, Religión
Publicado por BcH el Ene 27, 2010 en
Construcciones,
Emerita Augusta,
Espectáculos

El teatro de Mérida
Uno de los elementos arquitectónicos que más destacan en la actual Mérida es sin duda su teatro, en el que incluso se puede disfrutar en verano de un estupendo Festival de Teatro Clásico.
Pero ¿cómo era la estructura habitual de un teatro romano? La mayoría de los que aún se conservan, incluido el de Emerita Augusta, siguen la estructura del arquitecto Vitrubio y constan de los siguiente elementos básicos:
- Scenae frons: frente escénico.
- Orchestra: semicírculo en el que se situaban el coro, las autoridades y un altar en honor de Dionisio.
- Aditus: pasillos laterales por los que se accedía a la orchestra.
- Cavea: gradas en las que se situaban los espectadores.
- Vomitoria: entradas por las que se accedía a la cavea.
- Proscaenium: zona delantera del escenario.
- Porticus post scaenam: patio porticado detrás de la escena.
Si prefieres apreciarlo de forma visual sobre una foto del actual teatro emeritense, pincha en la imagen que da pie a esta reseña.
Etiquetas: Construcciones, Emerita Augusta, teatro