Publicado por BcH el Ene 31, 2010 en
Emerita Augusta
Emerita Augusta, la actual Mérida, es una de esas ciudades que no han cambiado demasiado en su composición y estructura a pesar del paso de los años, lo cual podemos observar si comparamos la ilustración que incluye el libro Vivir en Emerita Augusta, que representa cómo era la ciudad en el siglo III d.C., y la actual Mérida en una vista áerea de Google Maps.
Quizás los cambios más significativos sean que el río que recorría Emerita Augusta por su zona norte, el Albarregas, ha sido canalizado y no es visible, así como la pérdida del trazado en retícula con calles anchas y porticadas, que se echan de menos especialmente cuando aprieta el calor.
Pero por lo demás y como se puede ver, la forma, tamaño y estructura de esta antigua ciudad no es que haya mutado demasiado con el tiempo.

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Etiquetas: estructura, trazado
Publicado por BcH el Ene 28, 2010 en
Palabras,
Pensamiento,
Religión

Ordalía, justicia divina
La ordalía era una prueba judicial que podríamos considerar entre supersticiosa, religiosa e inaudita. Estaba destinada a demostrar la culpabilidad o la inocencia de un acusado de un modo determinante y también se le conocía como “el juicio de Dios”, porque se atribuía a este la resolución final de la prueba.
Este tipo de pruebas son muy anteriores a la Edad Media, pero se perpetuaron hasta estas fechas. Consistía en tomar un elemento, habitualmente agua o fuego, y utilizarlo para que el mismo Dios tomara una decisión sobre la vida y la inocencia del juzgado. Este debía meter la cabeza bajo el agua, las manos en agua hirviendo, una mano sobre el fuego o caminar sobre brasas descalzo. Si sobrevivía a la prueba o las lesiones eran leves, Dios estaba del lado del juzgado. En cambio, si Dios sabía que era culpable, se encargaría de que muriera.
Por supuesto, si el acusado se negaba a realizar lo que dictaba la ordalía era considerado culpable, como es lógico.
Etiquetas: costumbres, Religión
Publicado por BcH el Ene 27, 2010 en
Construcciones,
Emerita Augusta,
Espectáculos

El teatro de Mérida
Uno de los elementos arquitectónicos que más destacan en la actual Mérida es sin duda su teatro, en el que incluso se puede disfrutar en verano de un estupendo Festival de Teatro Clásico.
Pero ¿cómo era la estructura habitual de un teatro romano? La mayoría de los que aún se conservan, incluido el de Emerita Augusta, siguen la estructura del arquitecto Vitrubio y constan de los siguiente elementos básicos:
- Scenae frons: frente escénico.
- Orchestra: semicírculo en el que se situaban el coro, las autoridades y un altar en honor de Dionisio.
- Aditus: pasillos laterales por los que se accedía a la orchestra.
- Cavea: gradas en las que se situaban los espectadores.
- Vomitoria: entradas por las que se accedía a la cavea.
- Proscaenium: zona delantera del escenario.
- Porticus post scaenam: patio porticado detrás de la escena.
Si prefieres apreciarlo de forma visual sobre una foto del actual teatro emeritense, pincha en la imagen que da pie a esta reseña.
Etiquetas: Construcciones, Emerita Augusta, teatro
Publicado por BcH el Ene 24, 2010 en
Caballeros,
Castillos,
Oficios

La casa del rey medieval
Hace unos días comentábamos algunos de los
oficios que desempeñaban los hombres más cercanos al rey. Volvemos hoy sobre ese punto para tratar los hombres que ocupaban los cargos más importantes en la casa del rey, que habitualmente eran grandes nobles. Estos puestos en torno al rey eran un verdadero honor, aunque en algunos casos significara sujetar la escudilla en la que el rey se lavaba las manos, simplemente, y cuestiones similares.
Unos cuantos jóvenes solían acompañar al rey en público, algunos pajes y criados, que no eran obligatoriamente nobles, y donceles, que lo eran en todo caso. El rey debía tomar complicadas decisiones y únicamente unos pocos hombres, muy pocos, eran tenidos en cuenta o se consideraba su opinión; eran los consejeros reales. Eran convocados y consultados cuando el rey lo requería. Entre ellos, los había con privanza, y que por lo tanto tienen mayor influencia sobre el monarca: son los privados.
Todo este complejo entramado se replica en el caso de la reina, que también tenía sus acompañantes, sirvientas, consejeras…
Etiquetas: Castillos, Oficios, señores
Publicado por BcH el Ene 21, 2010 en
Combate,
Espectáculos,
Roma

Naumaquia. Combates navales
De todos es bien conocida la afición de los romanos por los grandes espectáculos, como las carreras de cuadrigas en el Circo o las luchas de gladiadores en el Anfiteatro. Pero seguramente el espectáculo de carácter belicoso más impresionante que se llevó a cabo en época romana fue el de la naumaquia, verdaderos combates navales con barcos reales repletos de condenados a muerte, que combatían unas veces en entornos naturales y otras artificiales. Toda una demostración de que los romanos, cuando se ponían, eran capaces de organizar eventos de magnitudes hoy día incomprensibles.
Como decíamos, las naumaquias eran luchas navales con birremes y trirremes de tamaño natural, en las que combatían a veces hasta 20.000 personas, condenados a muerte casi todos ellos y que a diferencia de los combates de gladiadores que solían enfrentar a estos de uno en uno, se componían de dos auténticas flotas de combate que peleaban a muerte durante horas.
Los combates se organizaron en contadas ocasiones y siempre a causa de algún acontecimiento de importancia, debido a lo costoso y complejo que era a nivel de infraestructura. Algunos de los más famosos fueron los organizados por Julio César, Augusto o Claudio, y se llevaron a cabo bien en piscinas artificiales, bien en lagos o incluso inundando el Anfiteatro de Roma, el enorme Coliseo.
Sin duda debió ser un espectáculo digno de verse, salvo si se era protagonista, claro.
Etiquetas: anfiteatro, coliseo, Espectáculos, naumaquia
Publicado por BcH el Ene 20, 2010 en
Castillos,
Comida

Las cortes medievales no estaban exentas de tareas administrativas y de un buen número de ocupaciones al servicio del rey y sus allegados. Juristas, escribanos, cronistas y tesoreros se ocupaban de que la maquinaria funcionara y el reino no sucumbiera. Pero también había médicos, trovadores, pintores, barberos, cereros o mensajeros, por citar algunos de una lista interminable. Debemos contar entre estos trabajadores al servicio del rey a toda la serie de damas y caballeros que no hacían otra cosa que acompañar al rey y “hermosear la corte”.
En el ámbito más cercano al rey y más doméstico tenemos al mayordomo como figura central y cuya tarea era principalmente organizar al resto de trabajadores. El camarero, también muy cercano al rey, se encarga de todo lo que tiene que ver con su cámara: vestuario, comidas, salud e higiene.
Hay despenseros, aguadores (ocupados del vino, agua y los refrescos), boticarios, acemileros (ocupados en el transporte del mobiliario y el ajuar real), veterinarios… que teniendo personas a su cargo para ocuparse de su parcela, deben rendir cuentas y están bajo la supervisión del mayordomo.
Como vemos, toda una maquinaria de lo que hoy conocemos como funcionarios que hacían marchar al reino y ayudaban al rey. Había personas definidas y dedicadas a las tareas más simples y nimias, para que el rey siempre estuviera bien servido.
Etiquetas: Castillos, Oficios, señores
Publicado por BcH el Ene 17, 2010 en
Emerita Augusta

El término en latín
emeritus, significaba o podría ser traducido por retirado. Actualmente estamos acostumbrados a utilizarlo en ámbitos académicos como honor que se entrega a un docente. En la época romana se utilizaba este titulo para referirse a los soldados que dejaban el ejército romano con honor. Así, cuando Octavio Augusto, en torno al año 25 a.C. fundó una ciudad en la provincia romana de Lusitania, sobre un asentamiento ya existente, y ofreció a soldados retirados su establecimiento allí para desarrollar sus vidas fuera del ejército y además poblar y controlar la zona, el nombre que le dio a la ciudad fue Emerita Augusta, por los soldados retirados, y por su propio nombre.
Los soldados eran principalmente de las veteranas legiones Legio V Alaudae y Legio X Gemina, que habían combatido en la península y especialmente en el norte de la misma. Estos nuevos pobladores convivieron con los que los que estaban allí anteriormente y que recibieron la ciudadanía romana, en parte a cambio de acoger a los soldados.
Etiquetas: Emerita Augusta
Publicado por BcH el Ene 15, 2010 en
Castillos,
Los libros

Se ha publicado en la magnífica web
La2Revelación una reseña del libro “vivir en… un castillo medieval” de Covadonga Valdaliso que es muy interesante y de la que nos gustaría resaltar algunos puntos:
[...]no sólo se nos hablara del día a día en un castillo, de sus habitantes y oficios, su alimentación, de todas estas cosas que, desde un principio, podíamos esperar que fuesen adecuadamente tratadas en el libro, que lo son, pero aún hay más. A lo largo de la obra se ofrece una introducción muy completa a muchos de los aspectos que configuran el mundo medieval, tanto en lo divino -creencias, cosmología-, como en lo humano -alimentación, entretenimientos, enfermedades, muerte-. Y es aquí cuando la elección de tres castillos, y no solo uno, toma pleno sentido.
Tenemos entre manos, de nuevo, una obra completa que, desde un arranque particular -cómo se vive en…- nos ofrece una visión general del mundo que rodea nuestro punto de inicio. Si bien también es una obra con un claro carácter divulgativo, también es recomendable para aquellos ya iniciados en el tema.
[..]siempre que leemos, que profundizamos, en cómo vivieron y cómo fueron los que nos precedieron acabamos, a fin de cuentas, leyendo sobre como vivimos y como somos nosotros mismos.
Etiquetas: Castillos
Publicado por BcH el Ene 13, 2010 en
Castillos,
Pensamiento

Los humores determinan el caracter
Según la creencia medieval, el cuerpo humano se componía de cuatro humores, que no eran otra cosa que fluidos corporales. Para disfrutar de salud y belleza se debía mantener el equilibrio entre los mismos. Este número de cuatro coincide con los cuatro elementos básicos de la naturaleza (tierra, agua, aire y fuego), con las cuatro estaciones del año y con los cuatro principios elementales (frío, caliente, húmedo y seco). Como vamos a ver, todo estaba relacionado.
Los cuatro humores eran los siguientes:
- Bilis negra: fría y seca, remite a la tierra, aumenta en otoño y controla el bazo.
- Flema: fría y húmeda, se corresponde con el agua y el invierno y manda sobre el cerebro y el pulmón.
- Sangre: caliente y húmeda, se corresponde con el aire, aumenta en primavera y sirve de alimento para el corazón.
- Bilis amarilla: caliente y seca, representa al fuego, es típica del verano y se distribuye por el hígado y la vesícula.
El carácter de una persona dependía del humor dominante en su cuerpo, y así podía ser melancólica, flemática, colérica… en función de estos fluidos. Estos fluidos se pueden controlar con la alimentación, y así había todo un catálogo de alimentos que subían o bajaban un humor u otro.
Etiquetas: alimentación, Castillos, Pensamiento
Publicado por BcH el Ene 10, 2010 en
Combate,
Roma
Todos hemos visto más de una vez alguna película donde aparecen gladiadores luchando en el anfiteatro romano: unos con casco, otros con tridentes, redes, etc… pero quizás no sepamos qué clases de gladiadores había y en qué se diferenciaban unos de otros. A continuación los listamos todos a la voz de los que van a morir os saludan:
- Samnitas: su armamento se componía de un gran escudo oblongo, un casco con visera, cresta y cimera de plumas, una ócrea en la pierna izquierda, una especie de brazal de cuero o metal que cubría en parte el hombro en el brazo derecho y una espada corta.
- Mirmillones: usaban casco de bordes amplios con una alta cresta, que les daba aspecto de pez. Llevaban pollera corta, cinturón ancho, armadura en su pierna izquierda y en su brazo derecho y el clásico escudo rectangular curvado del legionario romano. Su arma era el gladius.
- Tracios: uniformados con un pequeño escudo rectangular o “parmula” y una espada muy corta con hoja ligeramente curva o “sica”. Su indumentaria incluía armadura en ambas piernas, necesarias dado lo reducido de su escudo, protector para el hombro y brazo de la espada, pollera corta con cinturón ancho y casco con pluma lateral, visor y cresta alta.
- Reciarios: combatían con los secutores y vestían túnica corta o faldilla con cinturón y llevaban el brazo izquierdo cubierto con una manga, iban con la cabeza descubierta y armados de una red, un tridente (fuscina) y un puñal.
- Secutores: iban armados de casco, escudo y espada, derivación de los mirmillones para combate con los reciarios.
- Homoplachi: llevaban armadura completa, compuesta de casco con visera, coraza y ócreas. Su escudo era circular, a semejanza del que usaba la infantería griega.
- Otros gladiadores menos frecuentes eran los laquearii (escasamente armados), los equites (gladiadores que combatían a caballo), los essedarii (combatientes sobre carros), los andabatae, los dimanchaeri (luchaban con dos espadas) y los provocatores (que abrían los combates).
Etiquetas: anfiteatro, gladiadores