Relación entre la capilla de Loarre y la fe.
Las formas, partes, diseño, situación y construcción de un castillo están pensados como elementos de defensa y ataque. El propio castillo era un arma. Todo tenía una razón de ser y una explicación, en la mayoría de las ocasiones, una razón militar. Pero hay una parte del castillo, en aquellos en los que existe, que no tiene una motivación militar, sino religiosa, otro pilar de la sociedad y el pensamiento medieval. Esta parte eran las iglesias o capillas.
Tomando como ejemplo la parte religiosa del castillo de Loarre, tenemos que nada es por casualidad y que Dios y la religión dirigen los símbolos. Todo tiene un porqué. La planta de la capilla se compone de un rectángulo, que representa la Tierra, y está coronada por un semicírculo, el ábside, que representa el Cielo. Tierra y Cielo. El Cielo está arriba y se debe pasar por la Tierra para alcanzarlo. Hay que recorrer la nave para llegar al ábside. Esto se repite en la propia puerta del templo. Sobre la puerta, rectángulo, el semicírculo del arco. Sobre la tierra, el cielo.
El ábside suele orientarse a oriente, para que reciba la luz del día antes que cualquier otra parte. Esta luz indica al hombre hacia dónde dirigirse, dónde está Dios y cuál es el fin real de la vida. El Cielo. Este el significado de la estructura general, pero no hay una figura, una forma o un arco que no tenga su motivo, su explicación y su objetivo en el templo.




Esta entrada me trae unos recuerdos estupendos de cuando visité (el año pasado) el impresionante castillo de Loarre.
Una preciosidad, muy bien conservado, y la pequeña iglesia del castillo (no la Iglesia del monasterio) es una monada, íntima, coqueta y muy bonita.
Supongo que esta entrada se refiere a la Iglesia Mayor, y no a la capilla a la que yo me refiero (creo recordar que era la iglesia de Sta. María).
Yo es una visita que tengo pendiente desde hace años, pero por unas cosas u otras nunca acabó cumpliendo.
Saludos.
Pues merece la pena, BCH (¿ein? ¿Banco Central Hispano?). Está en un emplazamiento precioso, está muy bien conservado, y además tienes una tienda de souvenirs muy bien provista para comprar chorradas a niños y parientes varios. Aunque lo mejor es no avisar de que vas, así no tienes que comprar regalos inútiles.
Yo al de Loarre no alcancé a llegar, pero estuve en el de Mesones de Isuela. Poca gente ha estado allí. De hecho yo casi no se como logré salir.
Ascanio, lo mejor es ir y no comprar nada. Luego pones la excusa de que no había tiempo, que si estaba todo cerrado…
Uro, pues habrá que volver y cumplir, ¿no?
Bueno, cumplir cumplí. Me sacó de allí el guia
.
Al día siguiente
Jojojojo, no, cuando le tocó la hora de irse a comer. Me llevó a otro pueblo y me dió el número del radio-taxi.
Que tío tan simpático.
Hombre, eso de la hora de la comida hay que respetarlo. Aunque es ahí es el momento de acoplarse y compartir almuerzo.
Saludos.