La biblioteca de El Escorial
La biblioteca de El Escorial es un punto crucial del lugar. No es casualidad que se encuentre en el eje principal del edificio, que conducía a la basílica. Tenía dos plantas, con gran cantidad de libros, valiosos mapas y otras curiosidades. Su decoración, a cargo de Tibaldi, también fue minuciosamente pensada.
Felipe II quiso dotar a El Escorial de una biblioteca que fuera centro de conservación y estudio del conocimiento acumulado durante siglos. Como base para el diseño de los frescos que adornaban el espacio se tomó la fe verdadera, pilar de todo según el monarca. En los extremos estaban representadas la filosofía con la escuela de Atenas y la teología con el concilio de Nicea. En el cuerpo de la bóveda, las siete artes liberales: gramática, retórica, dialéctica, aritmética, música, geometría y astrología.
También se representaron los astros tal y como estaban en el momento del nacimiento de Felipe II, según la carta astrológica que elaboró en 1550 Matthias Hacus.



